Miguel Goldberg

>Miguel Goldberg

18.11.2011

Para su análisis

Tener emociones es obviamente aceptable. Que las emociones lo dominen, es fragilidad. Debilidad es lo contrario de fortaleza. Usted elige.

5 comentários

Ya pasé por diferentes situaciones en mi vida que me ocasionaron diferentes sentimientos. Algunas emociones fueron maravillosas y siempre busco revivirlas para sentirme bien o para aplicarlas como alguna solución.
 
Como seres humanos, estamos permanentemente recibiendo estímulos que provocan reacciones. Estas son muy variadas, diferentes una de las otras. A veces, una situación nos provoca rabia; otras veces, alegría. Algunos resultados nos dan orgullo, otros,  desánimo. Podemos ir de la risa al llanto y vice versa en menos de un minuto.
 
Eso es muy humano. No hay ningún problema en usted pasar por diferentes estados anímicos. Hay que aceptarlos. Una de las mejores cosas de la vida es cuando crecemos y eso tiene un costo. Hay que correr riesgos.
 
Cuando crecemos, entramos en terrenos inhóspitos, donde mucha gente se siente amenazada y se paraliza de miedo; otros se sienten desafiados y se fortalecen. En pocas líneas, ya mencioné varios estados anímicos. Es inevitable, estamos envueltos por sensaciones. Somos seres con conciencia, por ende racionales.
 
Hoy voy a destacar dos sentimientos autodestructivos. Dos pestes mortales para nuestro crecimiento.
 
Acuérdese que, crecer trae riesgos por caminos sinuosos y resbaladizos. Entonces, convivimos con amenazas, muchas veces creadas por nosotros mismos en formato de emociones.
 
El primer caso, es cuando sentimos pena de nosotros mismos. Les voy a dar un ejemplo. Hace algunos años (OK! Décadas!), cuando yo era trainee, me encontré una noche de invierno (7 grados) como a las 8pm, caminando por la calle, pensando donde podría encontrar a alguien para hacer una entrevista, pues no había matriculado a nadie en ese día.
 
Buscando a mí alrededor algún comercio, oficina, hospital etc, para poder realizar mi trabajo, me encontré con muchas ventanas iluminadas con familias preparándose para cenar. Podía oír el ruido de platos y cubiertos y lo que es peor: olor a comida caliente y casera!
 
Empecé a imaginar las personas en mi casa haciendo lo mismo, uniendo al calor de la familia con la bendita calefacción. En ese momento fui atacado, aprovechando mi debilidad. El fracaso saltó encima de mí y me mordió como un vampiro desalmado. Listo, estaba consumado. Comencé a sentir pena de mí por estar allí.
 
Empecé a encontrar motivos lógicos para interrumpir mi lucha y refugiarme en mi casa. “Pobre de mí!” pensaba en cuanto seguía alimentando mi auto piedad buscando argumentos para huir a la comodidad de mi hogar, aunque haya fracasado.
 
¿Quién de ustedes ya trabajó buscando crecer en cuanto otros descansaban - acostados en su fracaso - y no sintió pena de si mismo? Cuidado, si está desprotegido por su ceguera, el fracaso lo va a atacar. Cuando me levanto temprano para trabajar, yo siento pena de quien se queda durmiendo. A mí me cuesta dormirme, en cuanto a otros les cuesta levantarse. ¿Saben por qué? Porque tengo proyectos, deseos, ambición.
 
Sentir pena de si mismo porque tiene que exigirse más que los otros, es total falta de visión. Busque leer más sobre nuestra empresa y sus líderes. Entienda nuestros conceptos y asimile nuestra cultura. Solamente así podrá estar protegido contra estos demonios.
 
Sentimiento equivocado 2: no tener ganas de tener ganas de trabajar. Explico: el desmotivado acepta conversar. Analiza las posibilidades y acepta propuestas de cambios. El desmotivado, simplemente no tenía motivos fuertes para los desafíos. Una vez que los encuentra, desenvaina su espada nuevamente y corre al campo de batalla.
 
El negativo no quiere escuchar a nadie. Todos son enemigos. Todos quieren aprovecharse de él. Nadie lo entiende ni se interesa por su bienestar. Entonces, no dialoga, no quiere tener motivos para salir de su sofá. Ataca a los otros para defenderse de sí mismo. Se cierra en una cueva oscura donde no pueda ver su propia imagen, porque sabe que no se va a enorgullecer.
 
El sentimiento de no tener ganas de tener ganas de trabajar es fácil de identificar en personas que, a pesar de fracasar, se muestran felices. Son personas que aparentan estar siempre ocupadas, pero no producen. Siempre fingen estar en reuniones o en viajes inevitables, pero no producen. Confrontados levantan la voz e imponen seriedad, pero no producen. Se ofenden con facilidad y no discuten con gente que no sea elevada como ellos, pero no producen.
 
Estos son dos sentimientos más comunes de lo que usted imagina, que solamente crecen y se adueñan de su vida únicamente si usted se lo permite.
 
Tener emociones es obviamente aceptable. Que las emociones lo dominen, es fragilidad. Debilidad es lo contrario de fortaleza. Usted elige.
 
Miguel Goldberg
Director Nacional. Más fuerte que el roble.

Compartilhe |
Avalie:
(0/250)

5 COMENTÁRIOS

  • 18.11.2011 | 19H11 DE:

    Thiago Lemos - Riosul

    Debil: NO ... Fuerte: Sí ... ¡Gracias Señor Director por creer siempre.

  • 18.11.2011 | 11H11 DE:

    Edson Takachi Yasuhara

    Fica aqui meu entendimento e a inspiração dessas palavras para me tornar forte e seguir vencendo!!!

  • 18.11.2011 | 10H11 DE:

    Monique Braga

    Gracias por tu palabras...A frase do ano:Ter emocoes é aceitável.Agora que as emoções te dominem é fragilidade.Debilidade é o contrário de fortaleza.Vc decide!

  • 18.11.2011 | 10H11 DE:

    José de Belem

    Soy mui grato a te Miguel por sus esclarecimientos. Voy poliziar me mejor e volver a crecer.

  • 18.11.2011 | 09H11 DE:

    Ednilson Rosas

    É exatamente o que diz aquele provérbio chinês: "Aquele que domina os outros é forte. Mas o que domina a si mesmo (sentimentos) é PODEROSO! Boa Miguel!

1  de  9  | PRÓXIMA >
1  de  10  | PRÓXIMA >