Nunca fue tan fácil hacer matrículas
En el momento que usted se abandona, inventando motivos fantasmas y se sienta en la sombra a tomar agua fresca, en ese exacto momento, su vida paró de evolucionar.
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Fui criado en esta profesión diciendo que la lengua inglesa es el idioma del futuro. Sabíamos que teníamos que hacer dos matriculas en una, primero lo que se llamaba “crear la necesidad” y después “demostrar la eficiencia de nuestra metodología.”
En muchos casos, llegábamos al encuentro del candidato sin marcar entrevista, pues este no tenía teléfono. Si marcábamos entrevistas, era de teléfonos públicos (manteníamos en secreto aquellos que funcionaban o estaban bajo algún techo). Teléfonos celulares, solo en las películas de ciencia ficción.
Solo gente importante o rica viajaba para los Estados Unidos. No existía internet para buscar direcciones, nombres o cualquier tipo de dato que facilite nuestro trabajo. Mucho menos
www.ometzonline.com, con toda su información, enseñanzas, mensajes etc.
Había una unidad por ciudad, máximo cinco solamente en grandes ciudades. Equipos con media de 8 personas, hacíamos 50 matrículas por semana de promedio. ¿Usted se cree que hablo del siglo 19? Créame lector, usted ya había nacido. Muchas de estas situaciones ocurrieron también en nuestra empresa.
Lo que quiero mostrar aquí, es simple: el mercado está en su mejor momento, el producto llegó a su nivel más calificado en toda la historia, las herramientas de trabajo son insuperables, el apoyo de la empresa es el mejor del mundo, las condiciones de espíritu emprendedor son perfectas.
¿Qué es lo que le falta a usted para desarrollar su trabajo? Le pregunto esto en el mejor de los sentidos ¿Dónde le parece que se encuentra la falla para que usted no esté creciendo y, consecuentemente, estar con ingresos bajos? ¿Qué es lo determina que siempre, en cualquier circunstancia, en cualquier ciudad y con cualquier persona, los resultados sean positivos?
Respuesta: El foco. Su mirada determinada para alcanzar el objetivo. El foco que lo incentiva y lo ayuda a encontrar soluciones. La determinación que lo hace superar los errores y sobrevivir al negativismo. Los atajos en esta profesión no existen, lo que prevalece es la persecución constante.
En el momento que usted se abandona, inventando motivos fantasmas y se sienta en la sombra a tomar agua fresca, en ese exacto momento, su vida paró de evolucionar. Nunca, jamás fue tan fácil hacer matrículas.
Tengo miedo que algún día sea más fácil todavía y se acabe nuestra profesión. ¿Entendió? Los líderes jamás pudieron hacer nada con quien no quiso. Siempre se buscó transformar una persona del mercado en un profesional de nuestra actividad y siempre lo logramos, pero solo con quien aceptó el desafío para su vida.
EL QUE NACE PARA PITO, NUNCA LLEGA A CORNETA. No sé porque, pero sé que es así. Tal vez la ambición sea un don, como la facilidad para la música o las matemáticas. Si no tiene el don de la ambición, sufre el líder y el liderado. Si usted pierde el foco, para de funcionar la máquina. Pierde orientación y no sabe para dónde ir o que hacer.
Se le obscurece el camino, entonces se asusta y se sienta a esperar que vuelva la luz. Eso se llama comodismo. No conocíamos gente que viajaba a los Estados Unidos, no teníamos teléfono, no sabíamos de celulares, no conocíamos internet, pero tampoco éramos amigos del comodismo.
Los profesionales que hicieron esta empresa tampoco se sientan a llorar fracasos o a disimular. Sufrir la derrota puede ser para todos. Aceptarla, para algunos. Superarla, para pocos.
Miguel Goldberg
Director Nacional. Siempre incómodo.